Piezas posibles y requisitos especÃficos
La eliminación de capas es un proceso de limpieza y constituye uno de los tipos más frecuentes de tratamiento de superficies. Mediante este procedimiento, se eliminan suciedades o materiales no deseados hasta llegar al material base. Asimismo, a menudo se retiran recubrimientos de todo tipo previamente aplicados y ajenos al material, como pinturas y capas de protección.
En el ámbito industrial, la eliminación mecánica de capas se realiza principalmente mediante granallado, denominado con frecuencia procedimiento de chorreado con arena.
La eliminación de capas, al igual que el decapado de pintura, se lleva a cabo por diversos motivos: para reciclar materias primas, cumplir con requisitos estéticos, limpiar una pieza de adherencias no deseadas como suciedad u óxido, mejorar la adherencia o retirar una protección temporal contra la corrosión previamente aplicada.
En el sector aeroespacial, el proceso de eliminación de capas, también denominado *stripping*, cumple una función muy especÃfica: en este ámbito, es necesario eliminar las capas de componentes como piezas del tren de aterrizaje, álabes de turbina, carcasas de frenos y turbinas o superficies de cámaras de combustión antes de realizar las inspecciones de seguridad, con el fin de detectar incluso los defectos de seguridad más mÃnimos en sus superficies. Por este motivo, el material base o la pieza no deben sufrir daño alguno.
Un proceso óptimo de eliminación de capas no ataca al material base ni a los sustratos, garantizando asà su reutilización (múltiple).
Con la instalación adecuada y el procedimiento de mecanizado mejor adaptado, es posible eliminar capas de materiales minerales como hormigón, arenisca, vidrio o madera, asà como de plásticos y metales. Es fundamental ajustar la instalación con precisión a las piezas que se van a tratar. Asimismo, la elección del procedimiento de eliminación de capas adecuado resulta decisiva para la eficiencia del proceso.
¿Cuáles son los procedimientos de granallado más habituales para la eliminación de capas?
Granallado con turbina o granallado con rueda centrÃfuga
El granallado con turbina es el método más eficaz para granallar de forma rápida, intensiva y rentable piezas grandes y de superficie plana, siendo, con diferencia, el procedimiento más importante para la eliminación industrial de capas. Garantiza un tratamiento uniforme de las piezas, con un bajo consumo energético y un alto grado de automatización. Gracias a la posibilidad de regenerar y recuperar el abrasivo, el granallado con rueda centrÃfuga no solo es una solución eficaz, sino también sostenible, incluso para el tratamiento de grandes volúmenes, por ejemplo, en granalladoras de tambor múltiple o de cinta de artesa.
Granallado con aire comprimido
Permite un granallado puntual mediante el uso de pistolas inyectoras, que pueden manejarse de forma manual o controlada por robot. El procedimiento es de precisión controlable y puede alcanzar geometrÃas complejas, como cavidades interiores, contrasalidas o esquinas. No obstante, el consumo de abrasivo por superficie tratada es considerablemente mayor que en el granallado con turbina. Además, el consumo energético es elevado debido al uso de aire comprimido.
Decapado por agua a alta presión
En la eliminación de capas mediante tecnologÃa de alta presión, el agua se proyecta a alta presión sobre la capa que se va a tratar mediante una boquilla. En la mayorÃa de los casos, no es necesario utilizar abrasivo, lo que protege el sustrato. Además, este procedimiento suele ser una alternativa preferida frente a la eliminación quÃmica de capas, destacando por su mayor compatibilidad ambiental en comparación con dicho método.
Lo que debe saber sobre la eliminación de capas - Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre eliminación de capas y decapado de pintura?
La eliminación de capas es un procedimiento empleado para retirar recubrimientos y capas de las superficies. El decapado de pintura es un caso especial de la eliminación de capas y se refiere especÃficamente a la retirada de capas de pintura. La eliminación de capas es un término más amplio que también incluye:
- Cascarilla de laminación y capas de óxido
- Escoria de piezas forjadas
- Costra de fundición y arena de moldeo
- Óxido y productos de corrosión
- Suciedades y materiales extraños en general
¿Qué procedimientos alternativos de eliminación de capas existen?
La tecnologÃa de superficies abarca, además de la eliminación mecánica de capas, diversos procedimientos adicionales para este fin. Los más relevantes son la eliminación quÃmica y la eliminación térmica de capas, esta última también denominada pirólisis.
En la eliminación térmica de capas, los recubrimientos se retiran mediante la aplicación de altas temperaturas. Este procedimiento no es adecuado para todos los materiales. Cuando es aplicable, ofrece resultados rápidos y exhaustivos sin dañar el sustrato de la pieza. La eliminación quÃmica de capas es un método empleado para retirar recubrimientos de las superficies sin dañar el material base. Permite una eliminación uniforme del material, incluso en geometrÃas complejas, pero supone una elevada carga ambiental debido al uso de diversas sustancias quÃmicas y genera altos costes de gestión de los efluentes contaminados.
¿Es posible realizar una eliminación selectiva de capas en sustratos mediante granallado?
SÃ, dentro de ciertos lÃmites técnicos. Esto es especialmente viable cuando la capa que se va a eliminar presenta diferencias significativas respecto al material base, como una menor dureza o una menor adherencia. En estos casos, el desbaste selectivo puede controlarse, entre otros factores, mediante la elección del abrasivo.
El granallado alcanza sus lÃmites en la eliminación selectiva de capas cuando el recubrimiento y el sustrato presentan propiedades mecánicas similares o una adherencia muy elevada. En tales casos, los procedimientos quÃmicos y térmicos de eliminación de capas suelen ser la primera opción.
¿Qué ventajas ofrece la eliminación de capas mediante granallado?
La eliminación de capas mediante granallado es un paso fundamental en el tratamiento de superficies para garantizar la calidad y la durabilidad de piezas y componentes. Este proceso se emplea para la limpieza y preparación de superficies destinadas a posteriores mecanizados, asà como para la retirada de suciedad y corrosión.